Ariadne

Ariadne, John William Waterhouse, Óleo sobre lienzo, 91 x 151cm.

Aún con las pocas entradas que he escrito en el blog tengo una media de visitas diarias en torno a las 30… lo cual es de agradecer pero pocos sois los que comentáis.

Quizás llegáis aquí buscando información puntual sobre una obra o mis comentarios os han servido a algún estudiante para hacer los deberes un día (pues oye eso que habéis ganado) pero no quisiera que “Síndrome de Stendhal” se convirtiera en un monólogo así que voy a ver si os animo un poco…


Esta vez no voy a hacer un comentario… simplemente os presento una obra… miradla y contadme qué os sugiere, qué os llama la atención, qué os hace sentir…

¿Vais a traspasar el umbral u os quedareis en la puerta? no hay respuestas incorrectas, no hay lugar para la timidez pues somos todos desconocidos… solo el Arte y los sentidos se unen y nos dan un espacio para compartir…

Anuncios

~ por Carmen en junio 11, 2008.

8 comentarios to “Ariadne”

  1. Lo primero que llama la atención de este cuadro neoclásico es el rojo intenso del vestido de Ariadna, rojo que nos recuerda a la sangre cono puede traernos a la memoria un buen vino tinto. Ariadna era hija del Rey Minos, llamado por Hesiodo “El Rey más poderoso de los mortales”. Tuvo la desdicha de enamorase de Teseo, joven héroe que le destrozo su corazón con el trillado: “Tengo cosas muy importantes que hacer, todavía, para casarme contigo”. Ella despechada encontró consuelo en Dionisos, el Díos del vino, para vivir una vida “regada” de felicidad, por los siglos de los siglos. Es un hermoso cuadro este, pintado por un grande la pintura, un poco olvidado me temo.
    Saludos Carmen.

  2. Como bien dices Waterhouse es uno de los grandes, tanto que muchos lo obvian. Siempre impecable en ejecución le da a los temas mitológicos un toque de naturalidad que me encanta. Se que dije que no haría comentario sobre esta obra pero no puedo dejar de destacaros como, no solo en esta sino en todas sus obras, Waterhouse pinta los ropajes… me encanta, me parece maravilloso.
    Gracias por recoger el guante Gonzalo, un saludo. Sigo aprendiendo mucho con tu blog y descubriendo autores que desconocía.

  3. Una evocadora atmósfera de sensualidad y hedonismo,
    Saludos y enhorabuena por su blog

  4. Gracias por tu comentario Javier y bienvenido al blog. Interesante percepción, lástima que no la hayas desarrollado un poco mas.
    Como bien nos apuntó Gonzalo Ariadne, abandonada por Teseo (por el que se enfrentó a un colérico padre) encuentra “consuelo” en el dios de la felicidad: Dionisio… llegando incluso a alcanzar la divinidad y un sitio en el firmamento en forma de constelación.

    Me gusta el planteamiento que Waterhouse hace en el cuadro. El rojo intenso del vestido de Ariadne, su postura serena y relajada, la vegetación que la rodea, las fieras mansas a sus pies… al fondo, tras el muro de piedra un barco que parte hacia un horizonte y una tierra indefinida ¿es Teseo quien parte en ese barco? poco importa ya…

    ¿Alguien más por ahí? no seáis tímidos, traspasad el umbral de la vista y dad paso a la reflexión… contadnos qué os gusta de la obra, qué os sugiere, qué os hace sentir…

  5. El tiempo detenido. Esa es la aspiración, ese el el momento que elige Waterhouse. No habla del coraje anterior ni de la derrota por venir. Hay una aparente serenidad, un equilibrio entre la tierra, lo que somos y el mar de lo que seremos.
    Un equilibrio solo roto por el ligero viento que infla la vela del barco de Teseo… el heroe en su caracter lleva su desgracia y su destino. Un equilibrio roto por el rojo intenso del vestido que cae como un rio sobre su cuerpo, como recuerdo de amores pasados, como el vino tinto que servirá para adormecer el deseo.
    Porque el paraiso no existe, por mucho vergel de flores y fieras mansas. Y ella lo sabe y cierra los ojos y sueña sin importarle si recuerdos y ensueños son verdad. Porque cuando abra los ojos ya será en otro cuadro, porque aqui ni hay drama ni melancolia. Solo un umbral, una encrucijada.
    Como escribía José Hierro:”supe por el dolor que el alma existe y allá en mi reino triste un misterioso sol amanecía”. Saludos.

  6. Una vez más gracias por tu comentario Enrique, preciosa la cita de José Hierro. Me ha encantado tu percepción de la obra. Un saludo.

  7. Hola Carmen.

    Por casualidad he descubierto tu blog y me ha parecido excelente, de los mejores que he visto relacionados con el arte. Yo misma empecé a escribir un blog hace poquito, aunque de momento no es gran cosa.

    El mito de Ariadne es uno de mis preferidos. Me encanta la idea de una Ariadne abandonada por un héroe pero rescatada y amada por un dios. Waterhouse, como siempre, está magnífico. El contraste de colores, la pose de la figura femenina, la caida de la tela y sobre todo, la expresión relajada y concentrada del rostro lo encumbran como lo que es: uno de los grandes maestros de la pintura aunque, como decís, injustamente olvidado.

    Un saludo y enhorabuena por el blog! Me pasaré a menudo a visitarte!

  8. Gracias Ana, ya ojeé tu blog y me gustó, mucha suerte con él. Espero que pases de nuevo a comentar por aquí… más que nada porque también significará que sigo poniendo entradas, que últimamente he estado muy vaga y lo tenía muy descuidado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: