¿Qué es el Arte?

•marzo 13, 2008 • 4 comentarios

Hoy me voy a permitir una pequeña reflexión, una qué todo artista se hace miles de veces en su camino como tal… ¿qué es el Arte? ¿cuál es el Arte que tenemos, queremos o realizamos hoy en día?

En la presentación de este blog expuse básicamente lo que es para mí el Arte: la exaltación de la belleza, la superioridad de los sentimientos a través de la representación pictórica (musical, etc no voy a olvidarme del resto de Artes), un trío perfecto entre el artista, su obra y el espectador que la contempla y/o escucha. Es por tanto y según mi opinión una mera figura la del artista, un ser supeditado a su obra que es la que realmente tiene importancia.

En el Arte clásico fácilmente reconocemos esa belleza, ese algo que nos hace sentir y formar parte del trinomio que antes señalaba; quizás también sea porque nos han educado a comprender y a sentirlo o porque reflejaban elementos básicos de nuestra existencia: el hombre, la naturaleza, los mitos… Uno puede no comprender el claroscuro de Caravaggio pero no por ello deja de sentirlo. El tiempo, que es un maravilloso filtro, nos ha facilitado la tarea perdurando hasta nosotros los que llamamos, no sin acierto, Genios. Artistas excepcionales que con su sabiduría sentaron las bases de lo que hoy somos.

Con la evolución de las artes los expresionistas e impresionistas, los cubistas, la pintura abstracta, el modernismo… traspasaron la linea un poco más haciendo en algunas ocasiones un arte mas complejo en cuanto a la comprensión. No por ello hemos de quitarles la etiqueta de Genios… quizás simplemente haga falta un poquito de instrucción o educación para llegar a comprenderlos pero el trío sigue funcionando, trasmiten. La belleza, los sentimientos fluyen entre el artista, la obra y los que accedemos a ellas.

En un momento de la Historia de Arte apareció el dinero, siempre el maldito dinero. No seré hipócrita es útil la transacción económica en el Arte, yo quisiera ser artista y poder vivir de lo que me dieran mis obras y mi trabajo. Incluso, si tuviera mucho dinero pujaría gustosa por grandes obras de Arte solo por el placer egoísta de contemplarlas. Incluso los Genios de la pintura vendían sus obras y llegaban a obtener alta posición económica, política o social con ello, no le echaré la culpa al maldito y asqueroso dinero. Se la echaré a la pobre voluntad de aquellos que se dicen artistas y prostituyen al Arte por conseguirlo a toda costa.

Tampoco voy a escudarme en mi incultura para decir que todo aquello que no comprendemos no es Arte. Kandinsky, cuyo libro De lo espiritual en el Arte es una de mis obras de referencia se escapa de mis límites y no por ello dejo de reconocerle su mérito e increíble genialidad. Con sus obras siento precisamente eso, son como un acertijo… sabes que algo trasmite pero no sabes qué, me falta ir descubriendo las claves con las que contemplar su obra tal y como él quería mostrarla.

Con el Arte actual me pasa como con Kandinsky, la diferencia es que no se si a mi me falta cultura para sentirlo o a ellos decencia para expresarlo. Lástima que el filtro del tiempo aquí no existe. Y ahí es donde echo la culpa al maldito y asqueroso dinero, al mercantilismo existente hoy en día en el mundo del Arte.

Ya lo decía Kandinsky en el libro antes citado, en el capítulo dos: El arte, que en estas épocas vive humillado, es utilizado exclusivamente para fines materiales. Busca su contenido en la “dura materia”, ya que no conoce la exquisita. Los objetos, cuya reproducción cree su única meta, permanecen inmutables. El “qué” del arte desaoparece eo ipso. La única pregunta que interesa es la de “cómo” se representa determinado objeto en relación con el artista. El arte pierde el alma.

El arte sigue por el camino del “cómo”, se especializa, sólo es comprensible a los mismos artistas, que empiezan a quejarse de la indiferencia del espectador hacia sus obras. Como en esas épocas el artista no necesita decir mucho y resalta y sobresale por un mínimo de “diferencia” que aprecian determinados grupos de mecenas y conocedores (¡lo que puede traer consigo grandes beneficios materiales! un gran número de personas superficialmente dotadas y hábiles se lanza sobre el arte que aparentemente se conquista con tanta facilidad. En cada “centro cultural” viven miles y miles de esos artistas, de los que la mayoría no busca mas que una nueva manera de crear millones de obras de artesin entusiasmo, con el corazón frío y el alma dormida.

El Arte no es sino un Alma Universal, algo que todos tenemos y a todos nos pertenece… ¿cómo llamar arte entonces a algunas “expresiones artísticas” (no quiero ni llamarles obras) cuyo único sentido es el dinero que generan, o el ego desmesurado de los que se dicen artistas?

Un ejemplo con el que me topé anteayer (generador de ésta reflexión y el asqueo que sufro los últimos días) En una bienal de “artes visuales” a un ser que se dice artista: GHV (omito el nombre porque ni una mínima publicidad quiero darle desde este blog a semejante individuo). Su obra titulada “eres lo que lees” consistió en colocar dicha frase en la pared con comida para perro y en el lado opuesto, sujeto con una corta cuerda Natividad, un perro callejero enfermo y moribundo. No se ha reseñado que nadie quisiera desatarlo ni se produjera un altercado en la exposición. Natividad murió y al autor de semejante vileza le dieron un premio.

¿Éste es el mundo del Arte hoy en día? Engendros, despropósitos y actos viles revestidos de la aureola de arte y ensaltado por los buitres que alimentan su ignominia…

Afortunadamente eso es solo una cara de la moneda del Arte… en la otra hay muchos artistas que, dignamente solo queremos expresarnos y compartir, hacer sentir, ayudar a pensar, aportar un granito de arena al mundo que entre todos construímos. Que ponemos un precio al trabajo que realizamos, muchas veces simplemente a las horas dedicadas… así que no dejéis de visitar museos o exposiciones pero sed críticos cuando os quieran vender falacias envueltas en celofanes y os digan que no entendéis por vuestra incultura.

Y si queréis Arte cuando vayáis a decorar vuestras paredes (y vuestras vidas) no compréis los cuadros en el mismo sitio que os vendan el sofá (no sólo os dan titanlux por óleos); en casi todas las ciudades hay cafés en la que los jóvenes artistas ponen a vender su trabajo para seguir creando y creciendo o plazas en las que las almas hablan. Buscad pues, cuando un lienzo, escultura u otro tipo de obra os mueva por dentro y lo compréis estaréis devolviendo un poco de dignidad al Arte, esa que el mercantilismo reinante nos quiere quitar día a día.

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Aceituneras

•febrero 28, 2008 • 1 comentario

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Aceituneras, Rafael Zabaleta, Óleo sobre lienzo, 81 x 100 cm

La obra que hoy os presento es de otro de mis artistas favoritos, Rafael Zabaleta. Nacido en Quesada (Jaén) en 1907 y desde mi punto de vista está muy poco valorado en nuestro país.

Lo primero que destaca en sus obras es el colorido, prácticamente puro. La mayoría de las veces extendía la pintura tal y como salía del tubo empleando como trío armónico los colores básicos: azul, rojo y amarillo. Los temas tratados tienen siempre el trasfondo andaluz, mas concretamente de sus tierras o el mismo Quesada al que, como en esta obra, muchas veces coloca de paisaje en el fondo. Nos muestra el trabajo en los campos no desde una manera reivindicativa sino con la sencillez de quien orgulloso nos muestra la vida cotidiana de sus gentes. Plasma escenas cotidianas, aves, paisajes interiores, bodegones, maternidades, parejas, desnudos o el trabajo del mismo pintor.

Pero si hay algo destacable en Zabaleta es su técnica compositiva. Él mismo decía: “Cualquiera de mis obras es objeto de meditación y lo más preocupante para mí, dedicándole más tiempo a organizarlo que pintarlo” como los grandes cubistas (el conocer a Picasso marco un momento decisivo en su obra) como si de una estructura arquitectónica se tratara los bocetos se van trasformando con líneas y volúmenes a los que simplemente quedará darles color en el lienzo.

En las Aceituneras podemos apreciar esa gran estructuración. Con los campos y el cielo de Quesada al fondo el autor nos presenta en primer plano un grupo de mujeres que trabajan en la aceituna. Se puede apreciar también una importante simetría aplicada en el cuadro. Como figura central una maternidad (otro de los temas recurrentes en Zabaleta) justo encima de ella el sol; detrás, una a daca lado y dándose la espalda una a otra dos mujeres que parecen estar trabajando en los árboles (también bastante simétricos); debajo otras dos mujeres que una frente a otra trabajan en un cesto común mientras en la base del lienzo otras dos mujeres descansan (nuevamente en distintos sentidos: una con la cabeza en la derecha del lienzo, tumbada boca arriba y otra con la cabeza en la izquierda y bocabajo).

Otra de las características de Zabaleta es la perfilación de sus figuras en las que usa tonos más oscuros que los empleados en ellas o un tono neutro muy oscuro. Y el contraste de colores para marcar los volúmenes que en esta obra podemos apreciar en las piernas o mangas de las campesinas.

Los colores aunque de una gama cálida se combinan con algunos quebrados como los grises de las faldas de algunas de las campesinas. Las carnes de las mujeres son deliberadamente anaranjadas, probablemente para indicar el continuo trabajo bajo el sol, pues si nos fijamos en la piel del bebé es mucho mas rosada. Las figuras son voluptuosas como casi todas las mujeres de Zabaleta, generosas de senos y glúteos aunque de sencilla expresión en sus rostros.

Os dejo el enlace de la Fundación Zabaleta para que veáis mas obras de éste genial artista y lo conozcáis un poco mejor. http://www.fundacionzabaleta.org/

Joven con perla

•febrero 19, 2008 • 25 comentarios

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Joven con perla, Johannes Vermeer, Óleo sobre tabla, 25,7×19 cm.

Aquí os presento otro de mis cuadros favoritos y, probablemente, la obra más conocida de Vermeer. Si me gusta tanto, aparte de su belleza y calidad indiscutible, es por la sencillez no sólo de su motivo sino de su técnica. Ese es el gran talento de Vermeer según mi opinión, la aparente simplicidad.

Desde luego que no puedo evitar hablar de la luz al tratarse de este gran pintor (para mí junto con Sorolla uno de los que mejor saben expresarla) pues forma por si misma un medio de expresión más que un elemento pictórico. En la obra que os presento sobre un fondo oscuro una joven muchacha nos mira fijamente en escorzo. Ya la postura hace que nuestra atención recaiga en esos ojos… ¿porqué se vuelve a mirarnos? la boca entreabierta parece sugerir que atiende a nuestra llamada, detenida en el instante que va a contestarnos… ¿cómo nos atrapa de esa manera? básicamente por la luz, por la forma de emplear el color blanco como foco de luz y atención por parte de Vermeer, por el cuello de la camisa, por el detalle del brillo de la perla.

Otro elemento muy importante en la pintura de Vermer fácilmente apreciable en esta obra es el gusto por los colores puros. Incluso en las obras mas costumbristas con escenas de la vida cotidiana encontramos colores vivos en las figuras principales, amarillos, azules, rojos carmín, tierras armonizan entre sí. Como el contraste del ropaje ocre y siena con el azul del tocado y el pañuelo amarillo que cae sobre el, o el carmín tan luminoso de los labios. Y pensando que el soporte de la obra es una tabla aún se valora más esa luminosidad (pues es mucho más sencillo cuando se trata de un lienzo).

Pero si hay algo qué realmente me acerca a Vermeer es la forma de pintar, de dar las pinceladas tan estiradas que son casi imperceptibles lo que aporta a la obra elegancia y sobriedad. Me gusta cómo funde los colores sobre todo en los rostros, como aplica el color limpiamente, capa a capa pues eso se transmite en el conjunto y me demuestra que en esto de la Pintura hasta el mínimo detalle cuenta. Porque cuando miro esta obra y a esa muchacha que me mira desde el pasado veo esa pureza.

Os dejo una imagen más grande de la obra   para que podáis apreciar mejor lo que os digo de las pinceladas… buscadlas en el fondo o en el rostro y veréis que apenas se notan. Contemplad los tonos ocres del cuerpo sobre un tono mas oscuro, como mediante capas primero más densas y luego mas adelgazadas (con más medio o aceite) hace los volúmenes del hombro y la manga… cómo, aún en la sombra de la espalda, se pueden apreciar los detalles del vestuario de la joven… sencillamente maravilloso ¿no?

vermeer-joven-con-perla.jp  (clickead en el enlace y una vez que os salga la imagen dadle de nuevo)

Judith I

•febrero 5, 2008 • 2 comentarios

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Judith I, Gustav Klimt, Óleo sobre lienzo con pan de oro, 84×42 cm.

He de reconocer que, hasta hace poco, Klimt no estaba entre mis autores favoritos… conocía El Beso y alguna otra obra que aunque me parecían interesantes no terminaban de agradarme por la cantidad de oro empleado o la mezcla de elementos decorativos.

Un amigo mio me enseñó algunas obras que a él le gustaban y para rematar vi un documental sobre el erotismo en la pintura de Klimt… digamos que me permitió no solo conocerlo un poco más sino también apreciarlo mejor. Entre todas las obras que comentaban en ese documental me llamó la atención éste, Judith I. Me gustan las figuras que ocupan casi todo el lienzo, le da fuerza al motivo que parece que va mas allá de la simple tela; me gustaron también el marco e incluso el dorado como fondo o detalle en el ropaje de la mujer pues no le resta protagonismo a la pintura (que era la sensación que tenía al contemplar otras obras). Como si de un Icono Bizantino se tratara rodea la figura otorgando el poder que merece.

Contemplo esta Judith y veo una mujer sensual, con fuerza, dominadora… dueña de su erotismo e incluso incitadora a él. Aunque nos pueda parecer en nuestros días algo normal no hemos de olvidar que la obra está datada en 1901, un tiempo en que la independencia femenina era, prácticamente, un mero proyecto…

Me gustan los tonos de la carnación, las sombras que tiran un poco hacia un gris verdoso al igual que la túnica trasparente que cubre el cuerpo en su mitad; es el mismo tono que usa en la cabeza de Holofernes y que sigue oscureciéndose en el rostro de la mujer para resaltar sus rasgos y su expresión tornándose un negro óptico en el pelo de ella y el contorno del paisaje del fondo.

La figura se nos presenta ligeramente desplazada del centro, el “peso” que recae sobre la cabeza de Holofrenes está contrarrestado por la fuerza del cabello de Judith que enmarca la cabeza, fijaos que no es una melena larga si no que deja el cuello al aire, perpendicular a los hombros que se presentan firmes y muy horizontales… es lo que nos da esa sensación de altivez y ofrecimiento al mismo tiempo. El mentón cuadrado podría tomarse como un rasgo más masculino que nos aleja de la representación de una mujer al uso sin embargo la dulzura del rubor de las mejillas, la boca entreabierta o los ojos como entornados… a mi entender nos encontramos ante una mujer entregada…

Estudiosos del Arte ven en este cuadro una unión del Eros y Thanatos, la sexualidad y la muerte en manos de la figura femenina… creo que es quedarse en una visión negativa y para mí, contemplando otras obras de Klimt, no creo que tuviera esa visión de la mujer. El erotismo como fuerza está claramente representado, Judith salvó a su pueblo de Holofernes mediante la seducción como medio para llevar a cabo el asesinato pero sin olvidar que como fin es el bien común y no la muerte en sí.

Para mí esta obra es precursora e indica una época y una emancipación de la mujer que no tardó muchos años en llevarse a cabo. Me gusta haber conocido más a fondo a éste gran artista y creo que su Judith I ha pasado a ser una de mis obras favoritas.

Aníbal cruzando los Álpes, Tormenta de Nieve

•enero 31, 2008 • Dejar un comentario

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Anibal cruzando los Alpes, Tormenta de nieve” William Turner,Óleo sobre lienzo, 237,5 x 146 cm

Siguiendo con los epítetos para mi Turner sería la Fuerza… como bien dijo un crítico de su tiempo “hay un pintor que tiene la manía de pintar atmósferas” pues traspasaba la representación del mero paisaje convirtiendo sus obras en una alegoría de sentimientos. Le gustaba acompañarlas de poemas escritos por sí mismo, compañeros o por sus poetas favoritos.

En esta obra que os presento, sobre lo que podría parecer una temática histórica yo percibo mas bien algo psicológico y romántico… Aníbal atraviesa los Álpes en la base del cuadro pero sobre él se cierne una gran tormenta de nieve que es el elemento central de la obra. La naturaleza como fuerza superior al hombre, como si del mismo Destino se tratara, inexorable, cruda y descarnada… que envuelve y atrapa no solo a Aníbal sino al propio espectador.

He leído que cuando este cuadro se expuso el mismo Turner quiso que la situación de la obra fuese de manera que el espectador se hallara frente a la obra, de manera que se viera aun más inmerso en ella lo que hizo que tuviera un gran éxito.http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/606.htm) (

A nivel de la composición me gusta la estructura del cuadro, la manera en que distribuye los tonos claros y oscuros; envolvente, mostrando un cielo plomizo y gris con la tormenta que gira sobre si misma como en un torbellino que desplaza al espectador… como único punto mas marcadamente colorista y cálido un pequeño sol anaranjado que aporta un poco de su tonalidad a los hombres de Aníbal reflejados en una base oscura como la tormenta.

En cuanto a la técnica envidio a Turner, sus pinceladas sueltas su no definición de los elementos tan expresiva, su empleo del color en acuarelas y paisajes que derivó en una síntesis de la luz al final de sus días. Su gran capacidad de trasmitir y provocar estados de ánimo.

Para que podáis apreciar mejor esta obra aquí os dejo una versión más grande… imaginaos cómo sería estar ante el original, con casi dos metros y medio de largo, a la fuerza uno ha de quedarse sin aliento ante tal maravilla.

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Mujer bañandose en un barreño

•enero 18, 2008 • Dejar un comentario

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Mujer bañándose en un barreño, Edgar Degas, pastel, 60 x 83 cm.

Otro de mis artistas favoritos es sin duda Degas; entre sus obras ésta siempre me llamó la atención por la dulzura y sensualidad del motivo, por el empleo de la linea y el color y la técnica empleada.

Aun formando parte de los Impresionistas Degas siempre mantuvo su visión personal de la pintura, mientras sus compañeros pintaban paisajes del natural, él se centraba en las figuras de bailarinas, mujeres en el baño o carreras de caballos. La luz para él era artificial más que natural, el dibujo y la linea predominaban sobre los colores (siendo aun así un gran colorista).

En esta obra se nos presenta un modelo cotidiano, una mujer bañándose. El espectador caza furtivamente un momento, es casi fotográfico, como si de un mirón se tratara… para mi es la belleza de lo natural, de lo sencillo, aquello en lo que nadie reparaba Degas lo hizo Arte.

También me gusta la composición general de la obra, el aparador de la derecha desplaza, ligeramente, la figura del centro presentando elementos comunes como un cepillo, la jarra… no se disponen como un bodegón al uso… se nos van presentando poco a poco, de manera ascendente… siempre me dio la impresión de que nos coloca a los espectadores como si estuviéramos en una posición elevada.

Las faldas de lo que sería la cama en el fondo y el aparador son blancos, el suelo amarillo y azul… no se nos presenta una habitación de manera realista sino que crea un ambiente limpio y luminoso. Para mí eso refuerza la sensación de naturalidad del motivo, aun mostrando un momento íntimo de una mujer, aun con la sensualidad evidente no es un motivo erótico el que se nos presenta. El barreño es un espacio redondo y gris que contiene a la figura en escorzo. La misma línea gris que delimita el barreño podemos verla marcando la silueta de la mujer.

Me encanta la figura, la posición de la mujer que aunque siempre he leído se sujetaba el pelo a mi me da la impresión de usar una esponja… solo los dedos de la mano y el pie cercanos al espectador están mas definidos, el resto son curvas y sombras marcadas por el color. El rostro no viene definido y sin embargo se intuye el peinado… La piel aun manteniendo una carnación tradicional esta llena de tonos empleados en los elementos de la obra, azules en las sombras, sienas como en el pelo, amarillos y blancos presentes en las zonas de luz…

Aunque Degas también uso el óleo en sus cuadros he querido comentar éste cuya técnica es el pastel pues aun con medios menos nobles se pueden hacer grandes obras. Y he de decir que para mi resultó mas difícil de lo que esperaba pero también mas divertida e interesante. La pintura al pastel te permite sentir la obra de una manera muy próxima, el uso de los dedos para difuminar y extender el color o sentir la rugosidad del papel bajo la piel es una sensación que os recomiendo a todos.

La fragua de Vulcano

•enero 8, 2008 • Dejar un comentario

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La Fragua de Vulcano, Diego Velázquez, Óleo sobre lienzo, 223 x 290 cm.

Si Da Vinci es el Arte con mayusculas Velázquez sería la técnica. Y como muestra de ella he elegido éste cuadro pues en él no solo podemos apreciar la maestría de este sevillano en la ejecución de anatomía, el retrato o el claroscuro también su saber hacer en cuanto a composición del tema, el tratamiento del espacio y las influencias que grandes maestros como Caravaggio, Miguel Ángel, la pintura clasicista o Rubens (a instancias de quien realizó esta obra) ejercieron en su pintura.

Lo que me maravilla es como desde una estructura y composición más bien clasicista hace uso del claroscuro; solo un genio puede tomar las características propias de dos corrientes contrarias y armonizarlas de ésta manera y como aplica el color uniendo todas sus influencias en un mismo cuadro.

En la escena se nos presenta al dios Apolo cuando ante Vulcano y los componentes de su fragua da la noticia del adulterio de Venus con Marte. La historia de la mitología griega se nos presenta aquí totalmente humanizada, no hay cíclopes o dioses (la única alusión a la deidad es la corona de laurel y el aura que nos permiten identificar a Apolo) simplemente hombres en cuyo rostro se muestra la sorpresa. En realidad es una herrería como serían las contemporáneas a Velázquez, los objetos destacan por su realismo siendo esa otra de las grandes virtudes de nuestro genio de la pintura que captaba y plasmaba la realidad de las cosas de manera sublime como podemos apreciar en sus muchos retratos (en el que le hizo al papa Inocencio X dicen que el propio pontifice al verse dijo: “Demasiado real”)

Hay que destacar en la composición como las figuras ocupan por completo el espacio central y aunque se ve un pequeño paisaje al fondo no es este el encargado de dar profundidad al cuadro sino que las mismas figuras son las que lo aportan. La disposición de estas como en zig-zag, enfrentando unas con otras es lo que se llamó “emparedados de espacio”. También es destacable cómo Velázquez resaltó la anatomía pues las posturas se ven incluso un poco forzadas para que muestren así los músculos de manera más clara. Se nota aquí la influencia de Miguel Ángel quien mostraba por lo general cuerpos fuertes y robustos.

En cuanto al tratamiento del color y el claroscuro, como ya he dicho ambos son contrarios a las técnicas clasicistas que daban supremacía al dibujo frente al color o huían del tenebrismo que Caravaggio daba a sus pinturas con el claroscuro. Velázquez usa el claroscuro mas en el fondo lo que le permite dejarlo en un segundo plano, centra el color en Apolo (quien si sigue un poco más los cánones de la pintura italiana) y resalta la expresión en Vulcano y sus herreros no sólo en los rasgos faciales sino también en cuanto a las expresiones corporales.

Personalmente me encanta el segundo herrero por la derecha, la expresión de asombro de su cara, la increíble ejecución del hombro y los huesos de la espalda, los músculos del brazo… junto con el peto de armadura de la esquina inferior son mis partes favoritas del cuadro.

Y quería también mostraros ésto:

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Estudio para la cabeza de Apolo, Diego Velázquez, Óleo sobre lienzo, 36 x 25 cm.

Me gusta mas que el definitivo rostro de Apolo en el cuadro anterior, pero hay que decir que éste es una rareza en Velázquez que solía pintar sin bocetos previos directamente sobre el lienzo. Aquí las sombras del perfil están más terminadas que en posterior cuadro y son algo menos espontáneas.

Y por si queréis apreciar mejor los detalles aquí os dejo las obras un pelín mas grandes. Disfrutadlas.

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